A pesar de los aumentos los jubilados siguen en la pobreza

 

0001207783

La presidenta anunció por cadena nacional el aumento en las jubilaciones.

Por Dr. Daniel Cassola

El pasado viernes en un extenso mensaje por cadena nacional la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el nuevo aumento de las jubilaciones que dispone la vigente ley de movilidad.

La interpretación política que se hizo rápidamente consiste en señalar que mediante el anuncio y su posterior viaje a China la presidenta intenta dejar atrás la crisis política que desató la muerte del fiscal Nisman.

Pero al margen de este tipo de especulaciones, lo que es cierto es que los jubilados ya saben lo que van a cobrar a partir del próximo mes de marzo.

Vayamos a los números. Según lo anunciado el aumento será del 18 por ciento, lo que lleva la jubilación mínima a 3821 pesos. Si le sumamos la suba dada en el pasado mes de septiembre llegamos a que en el período de un año el aumento de las jubilaciones se consolidará en un 38 por ciento.

Hasta aquí lo anunciado por la presidenta. Lo que requieren estos datos son de otros números para entender el contexto. Aunque el sentido común indica que un salario que no llega a los cuatro mil pesos es bajísimo, es necesario comparar esta suma con los costos que deben afrontar los jubilados.

En primer lugar quienes cobran la mínima son alrededor del 70 por ciento de los jubilados. Estamos hablando de aproximadamente cuatro millones de personas. No es poca cosa.

Veamos ahora cómo es el costo de vida. Una primera aproximación la podemos tener mediante el costo de los alimentos. Según la dirección de estadísticas del Gobierno porteño, en la Ciudad de Buenos Aires una pareja de adultos mayores necesita de 5013 pesos al mes para no caer en la pobreza. Aquí vale una aclaración. Según este índice es lo que necesita una pareja de jubilados siempre y cuando sea propietaria de su hogar.

Otra comparación posible es con los datos oficiales de la ANSES, la misma entidad que paga las jubilaciones. Según la ANSES en noviembre pasado la canasta básica de un jubilado, ya no estamos hablando de una pareja sino de un individuo, es de 6720 pesos.

No hace falta ser matemático para concluir que con una jubilación mínima no alcanza ni para la canasta familiar de la Ciudad de Buenos Aires, ni para la canasta del jubilado de la Anses.

Por último, para el último año las consultoras privadas y la medición del Congreso arrojaron una inflación de entre 35 y 40 por ciento. Con una aumento del 38 por ciento, en el mejor de los casos los beneficiarios salieron empatados.

En conclusión, durante 2015 los jubilados van a ser igual de pobres que el año pasado.

.

También te puede interesar...