Vuelve el Ministerio de Salud después de un año de una experiencia fallida


Por Dr. Daniel Cassola

Desde hace un año que el área nacional de Salud es una secretaría y no un ministerio. Los principales referentes sanitarios del gobierno y la oposición confirmaron que durante el próximo gobierno volverá a existir el Ministerio de Salud.

Tanto el actual secretario de Salud Adolfo Rubinstein como el ex ministro Daniel Gollan, hoy referente del Frente de Todos en el área, confirmaron en una charla que a partir del próximo diez de diciembre se volverá a instaurar a la Salud en un ministerio.

El actual funcionario de Cambiemos dijo que la transformación en secretaría “no es algo que haya recibido con beneplácito, respondía a un momento muy particular el año pasado, pero confío en que va a volver a ser Ministerio”, en el marco de una charla organizada por la Red de Periodismo Científico en la Cámara de Diputados.

A su vez, Gollan, ex ministro de Salud durante el último gobierno de Cristina Fernández de Kirchner aseveró que dentro de las prioridades de su espacio político está “reabrir el ministerio”. También negó rotundamente la posibilidad de ocupar esa función nuevamente.

Un año después de la degradación del ministerio la situación de la salud dista de ser óptima. Según enumeró Gollan hay problemas en el acceso a las vacunas y los medicamentos, tanto en el sector público como en el sector privado, por los problemas que existen en la cadena de pagos.

Si su espacio gana las elecciones de octubre, lo que es altamente probable, aseguró que se van a “volver a poner en marcha” programas como el de salud sexual y procreación responsable y Remediar, entre otros.

También habló de objetivos más ambiciosos, aunque dio menos precisiones cuando mencionó la importancia de “fortalecer el PAMI”, “reorganizar el sistema de salud”, “desarrollar una política de salud con perspectiva de género”, “encauzar la problemática de los recursos humanos” y “atender el drama de la salud mental”.

A su vez, Rubinstein rechazó que durante la actual gestión se hayan cerrado programas. “Los programas nacionales no están para nada desarmados y se mantienen”, afirmó, al tiempo que aclaró: “Algunos sólo han cambiado de nombre”.

Quizás lo más interesante que haya dicho el actual secretario es reconocer que “el sector privado está en crisis” y que están trabajando en medidas de alivio “que permitan que no se desfinancie lo suficiente como para poner en riesgo las fuentes de trabajo”. Si no son solo palabras de circunstancia las medidas deberían anunciarse y tomarse ya porque la situación económica en muchos sub sectores de salud es desesperante.

En conclusión el año que no hubo ministerio no deja nada positivo para comentar. Fue un gesto que se pensó para dar una señal de austeridad dentro de un plan económico que fracasó rotundamente. Para afrontar los problemas derivados de la crisis la salud parece haber perdido un poco más de voz. Restaurar el ministerio quizás sea necesario pero está lejísimos de ser suficiente.

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