Una nueva agresión en un hospital reflota el debate por penas más duras

hospital-fernandez

Por Dr. Daniel Cassola

Esta vez fue el turno del Hospital Fernàndez en la Ciudad de Buenos Aires. El sábado por la mañana se despertó a un hombre que estaba durmiendo en una camilla para que se moviera por una urgencia y comenzó el caos. “Estaba atendiendo a un paciente que había ingresado a través de la ambulancia y en el mismo consultorio se encontraba otra persona durmiendo en una camilla. Le solicitamos si se podía retirar para poder atender al paciente y empezó a amenazarnos y a agredirnos. De casualidad en ese momento había personal policial en el hospital, porque se había solicitado por otro paciente, y se acercaron para ayudarnos y pedirle que se retire”, contó Jimena Roca, una de las médicas agredidas.

Luego comenzó el verdadero problema. “Agarró un caño que estaba con las cosas de limpieza, lo golpeó contra una pared, empezó a golpear a las ambulancias, ingresó de nuevo al hospital y empezó a amenazar y a corrernos a todos por el pasillo de ingreso a los consultorios de la guardia. Logré trabar con mi pierna una puerta y quedamos del otro lado con una enfermera. El rompió el vidrio del ojo de buey y seguía tratando de pegar a través de ese agujero”, agregó Roca.

Según informó luego la subdirectora del Hospital María Martín, el hombre es presuntamente “una adicto que vive en las cercanías del hospital y suele pernoctar por aquí”. Por televisión se pudieron ver las escenas del ataque: son más de dos minutos en los que pacientes y médicos intentan escapar del agresor, que fierro en mano, se encuentra fuera de control. Tras él los policías y el personal de seguridad.

Desde Médicos Municipales agregaron que la médica Roca declaró: “Corrí por los pasillos para salvar mi vida”. “Lo que nosotros queremos hacer es correr en la guardia para salvar la vida de los pacientes, no la nuestra”, agregaron desde el gremio que nuclea a los profesionales de la salud de la Ciudad de Buenos Aires.

Por ello están exigiendo un paquete de medidas, que por más que se haya reiterado infinidad de veces, no se ha puesto en marcha: que los ataques al equipo de salud sean considerados como un agravante al delito de lesiones, que haya policías en las guardias, y que se hagan las obras edilicias necesarias para que los hospitales sean seguros.

Desde la Confederación Médica Argentina (COMRA), publicaron un comunicado en el que dice: “Instamos a las autoridades y legisladores a trabajar en forma conjunta para prevenir este tipo de hechos que tanto daño generan en todo el sistema de salud”.

La problemática no es exclusiva de Buenos Aires. En Córdoba, también el sábado, personal del Hospital de Niños encontró a un policía golpeado en una dependencia del hospital, con un corte en la cara, luego de sufrir una agresión por parte de un joven que no quería ser desalojado del centro médico. Por ese motivo hoy se restringió la atención en los consultorios. “Las autoridades no nos escuchan”, dicen desde Córdoba.

Hace años que reportamos los distintos casos de violencia que se producen en los centros médicos de todo el país. Las autoridades, de cualquier provincia y color partidario, no pasan de hacer unos gestos de ocasión cada vez que hay un hecho que llega a los medios. Y nada más. ¿Qué más tiene que pasar para que los hospitales vuelvan a ser seguros, tanto para los pacientes como para los trabajadores?

.

También te puede interesar...