Solo cuatro de cada diez hipertensos tienen controlada su enfermedad

Por Dr. Daniel Cassola

La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para accidentes cerebro vasculares (ACV) e infartos de miocardio, y solo el 40 por ciento de los que la sufren la tienen bajo control. Así de simple y así de grande es el problema.

Los datos se desprenden de un estudio epidemiológico que llevó adelante la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) sobre una base de 35 mil casos, y que además reveló que la cantidad de hipertensos en Argentina aumentó un 8,5 por ciento entre 2008 y 2016.

“El resultado es el esperable, se sabe que hay un reducido nivel de información y mucho más reducido de control del tratamiento. En promedio, sólo entre el 8 y el 20 por ciento de los hipertensos tienen controlada su presión arterial”, afirma Ramiro Sánchez, jefe del servicio de hipertensión arterial de la Fundación Favaloro, institución que también participó de la investigación. “Este es un problema grave, desde el punto de vista de salud público y epidemiológico, porque sabemos que en el mundo cada año mueren 10 millones de personas por problemas vinculados a la hipertensión”, agrega.

Aunque la presión arterial es variable, para ser considerada “normal” debería ubicarse por debajo de los 140 mmHg para la presión sistólica o máxima y 90 mmHg para la diastólica o mínima. Es decir, debajo de 14/9. Para ello, es fundamental tomar la presión con un tensiómetro validado y hacer por lo menos dos tomas con un intervalo de algunos minutos.

En caso de tener la presión arterial por encima de 14/9 se debe consultar a un cardiólogo, que es quien confirmará el diagnóstico. El tratamiento consiste en adoptar determinados hábitos de vida vinculados a la vida saludable (ejercicio físico, reducir el consumo de sal, dejar de fumar) y tomar la medicación que indica el médico. “La hipertensión es lo que mata a la gente en el mundo desarrollado”, afirma Gustavo Caruso, jefe de hipertensión arterial del hospital Ramos Mejía.

Según establece la Organización Mundial de la Salud, no se deberían consumir más de 5 gramos diarios, pero lo ideal sería consumir entre 3 y 3,5 gramos diarios. En la Argentina, el promedio se ubica entre 9 y 11 gramos diarios. Muy peligrosamente por encima del límite.

Si no se toma la presión arterial, la gente desconoce tenerla. Es asintomática casi por completo. Una persona puede pasar mucho tiempo con la presión elevada y no sentir nada. Puede tener muchas complicaciones y las más graves son sobre el corazón, ya que aumenta su tamaño. También puede complicar el cerebro y desembocar en un ACV. La presión alta también afecta al riñón: es la segunda causa de ingreso a diálisis en la Argentina. Y también a las arterias vasculares periféricas, y a los ojos.

Todos debemos tomarnos la presión periódicamente, sobre todo quienes tienen antecedentes familiares de hipertensión arterial.

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