“Si siguen creciendo los casos habrá que hacer otra cosa”

Lo expresó el presidente Alberto Fernández, quien también consideró que hay que ponerse “firmes” con las restricciones que impone la cuarentena. Desde el gobierno estiman que las reuniones, asados y juntadas en casas o departamentos provocan un mayor contagio.

Por Dr. Daniel Cassola

Por estas horas se definirá la continuidad de la cuarentena luego del próximo domingo 2 de agosto. En una entrevista radial el presidente sostuvo que “esto no está funcionando”. “Lo que no podemos hacer es dejar que el problema avance. Es muy posible que la curva vuelva a subir y tiene que ver con la gente en las calles, con la gente encontrándose, con la gente comiendo un asado”, analizó Fernández.

Ahora, ¿Qué herramientas tendría el gobierno si quiere endurecer la cuarentena? Un control más estricto de la circulación en calles y veredas es impracticable. Lo que se puede hacer es retrasar la apertura de más actividades, o en un caso extremo, volver a prohibir las que ya retomaron el trabajo. Hoy por hoy hay mucha gente en las calles, los negocios están prácticamente todos abiertos, por más que no se pueda ingresar a ellos y haya que hacer filas en la calle. Entre tanto movimiento puede ser que los movimientos permitidos se confundan con aquellos que se reúnen, hacen festejos y demás cuestiones.

Mientras tanto el peor momento de la pandemia en Argentina no llega y siempre es hoy. El conteo diario de casos parecería aproximarse irremediablemente, en cualquier momento, a un nuevo récord de 6 mil positivos. El indicador de fallecimientos, a su vez, está por encima de 100 de promedio durante los últimos diez días. Según un modelo de cálculo matemático diseñado por investigadores de la Universidad de Tres Febrero (Untref) el famoso pico llegaría finalmente  entre el 10 y el 20 de agosto. No es la primera predicción que se hace al respecto y quizás tampoco sea la primera en fallar. En cualquier caso lo que sí se puede aseverar sin dudas es que el pico aún no llegó. Y para mejorar primero hay que dejar de empeorar.

En el Conurbano bonaerense los días realmente críticos parecen estar a la vuelta de la esquina. Por ejemplo, genera preocupación la velocidad que tomó la pandemia en lo que se conoce como región sanitaria quinta, es decir la zona comprendida por San Martín, Vicente López y San Isidro. Particularmente en el partido de San Isidro las camas del sistema sanitario presentan una ocupación del más del 75 por ciento. Las de terapia intensiva llegaron a estar utilizadas en un 92 por ciento y ahora bajaron a 78 por ciento, pero el colapso estuvo cerca.

En conclusión, lo más probable es que, al menos al 17 de agosto, la cuarentena siga tal cual como se hizo en esta última etapa. Ese sería el punto intermedio entre la Ciudad de Buenos Aires que quiere continuar con las reaperturas y la provincia de Buenos Aires que busca un aislamiento más férreo para intentar cortar las cadenas de contagio. Claro que siempre los números de contagiados y muertos pueden generar movimientos de último momento.

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