Se proyectan más aperturas en el AMBA mientras aumenta la incertidumbre en el interior

Esta es la última semana de la actual etapa de cuarentena, que termina el 11 de octubre. La semana pasada en el AMBA fue de “estabilidad”, ya que se detuvo la baja de casos. En el resto del país el contagio crece. En Santa Fe califican de “exponencial” la suba en los positivos.

Por Dr. Daniel Cassola

Doscientos días después de iniciado el aislamiento hay que diseñar la siguiente etapa de la cuarentena, con realidades diferentes según la provincia, ciudad o región en la que habite cada argentino. La mayor dinámica de contagios se da, desde aproximadamente tres semanas, en distintos puntos del interior del país. Mientras tanto en el AMBA, luego de jornadas en que los casos descendieron, se produjo una nueva estabilidad. Así, se consolida la idea de que el famoso pico de la pandemia se produjo aquí entre fines de agosto y principios de septiembre.

En el AMBA el debate ya no es si se abren o no más actividades, sino cuáles, cuándo y cómo. Para sintetizarlo en un concepto se podría decir que estamos en la ‘etapa de los protocolos’. Los espectáculos masivos con público y el uso asiduo del transporte público todavía aparecen en el final, en la línea de llegada. Hasta ahí todavía queda mucho camino por recorrer.

Las nuevas aperturas se negocian en una mesa de la que participan Nación, Ciudad y Provincia. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta aspira a conseguir el permiso para abrir los shoppings con un sistema similar al de los supermercados. O sea, se permite que ingrese cierta cantidad de gente y luego se cierra el acceso hasta que se libere espacio. También se especula con la posibilidad de habilitar el servicio doméstico, aunque allí el problema es el transporte público.

Lo que más atención consume, sin embargo, es la vuelta o no de las clases presenciales. Se intentará el regreso a las aulas para casos especiales como los 6500 chicos que no tienen conectividad en sus hogares, los alumnos de primer grado que deben comenzar a aprender a leer y escribir, los estudiantes de quinto año y los adultos que deben rendir un examen presencial para obtener un título de algún oficio.

Mientras tanto en la provincia, el gobierno de Axel Kicillof aspirará a retomar la habilitación a la construcción, mientras que se espera el reconocimiento oficial para bares y restaurantes que ya comenzaron, con autorizaciones municipales, a atender mesas en las calles y veredas. También evalúan la vuelta a las clases en los distritos del interior bonaerense en los que no se registran casos recientes o circulación del virus.

Distinta es la situación en el interior. Los casos de 22 provincias superan, en la última semana, a lo registrado en el AMBA. Allí la pandemia está en ascenso. Las situaciones más delicadas se viven en Córdoba, con un promedio de 1600 casos diarios, y Santa Fe, con 1700. Ambas triplican lo que hoy se registra por día en la Ciudad de Buenos Aires. En estas y otras regiones las medidas se alternan. Algunos barrios, jurisdicciones o municipios presentan cierres más estrictos que otros.

Así Argentina traspasa, a la espera de la vacuna, los 200 días de una vida distinta, alterada. Son jornadas que seguramente la mayoría querrá olvidar prontamente para que vengan tiempos mejores.

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