Se promulgó la ley que refuerza la obligatoriedad de las vacunas

Por Dr. Daniel Cassola

La norma, de autoría del diputado Pablo Yedlin (Justicialista), fue publicada este viernes en el Boletín Oficial. El sentido de la actual ley es garantizar la gratuidad de todas las vacunas y reforzar los controles.

En la norma se declara a “la vacunación como de interés nacional, entendiéndose por tal a la investigación, vigilancia epidemiológica, toma de decisiones basadas en la evidencia, adquisición, almacenamiento, distribución y provisión de vacunas, asegurando la cadena de frío, como así también su producción”.

Con la nueva ley, “todas las personas que desarrollen actividades en el campo de la salud que tengan contacto con pacientes” y quienes trabajen en laboratorios tendrán la obligación de tener actualizadas sus vacunas.

Otro artículo establece que “la constancia de la aplicación de la vacuna, previa autorización del empleador, justifica la inasistencia laboral de la jornada del día de la aplicación”. “En ninguna circunstancia se producirá pérdida o disminución de sueldos, salarios o premios por este concepto”, agrega.

El Carnet Nacional de Vacunación será requerido para trámites tales como el ingreso y egreso del ciclo lectivo; la realización de los exámenes médicos por trabajo; la tramitación o renovación del DNI, pasaporte, residencia, certificado prenupcial y licencia de conducir; y la tramitación de asignaciones familiares.

Este punto suscitó polémicas pero según dijo el autor de la ley «ninguno de estos trámites puede ser obstruido porque falten las vacunas pero sí va a ser exigido el carnet, y el Ministerio de Salud de la jurisdicción a la que la persona pertenezca va a ser notificado de los ciudadanos a quienes le faltan las vacunas».

A su vez, se establece la creación de un Registro Nacional de la Población Vacunada Digital, que tendrá los datos del estado de vacunación de todos los habitantes del país y también un Registro Nacional de Vacunadores Eventuales.

El calendario de vacunas en adultos sanos indica la vacuna contra la hepatitis B, que consta de tres dosis, y la doble adultos, que protege contra difteria y tétanos cada diez años. Además, los nacidos después de 1965 deben recibir dos dosis de la triple viral contra sarampión y rubeola después del año de edad y todos los mayores de 65 deberán recibir, cada 10 años, la antineumocócica y todos los años la antigripal.

Consultada sobre qué ocurriría en el caso de que una persona tenga dada la vacuna pero no encuentre el certificado, la médica infectóloga Carla Vizzotti, presidente de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología aseguró que «tanto si alguien se dio una vacuna y no tiene el carnet como si no recuerda habérsela dado, no hay contraindicación en volverla a aplicar». «Vacuna que no esté en el carnet se aplica de nuevo», remarcó Vizzotti, quien insistió en que «el espíritu de la ley no es perseguir ni multar sino contemplar que la gran mayoría de la población que adhiere a las vacunas pueda tener acceso».

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