Restringir el turismo hacia afuera y cuarentenas obligatorias para los que regresen pueden ser las nuevas medidas a partir de mañana

El 12 de marzo vence la actual fase de Distanciamiento Social (DISPO). El gobierno prevé renovarla con algunas medidas para evitar los riesgos del tráfico desde y hacia zonas con nuevas cepas del coronavirus. Se busca evitar la segunda ola. Los casos aumentaron un 7 por ciento en la región durante la última semana.

Por Dr. Daniel Cassola

La transmisión del coronavirus en Argentina nunca llegó a bajar a un nivel tal que permita un relajamiento más profundo de las medidas que ahora están comprendidas bajo el paraguas del DISPO, Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio. Por ahora la curva de contagios en el país tuvo un primer pico en octubre, momento a partir del cual los casos comenzaron a descender hasta que en diciembre, por la mayor actividad social volvieron a repuntar. Ese nuevo pico, más bajo que el anterior, se registró el 11 de enero. Nuevamente a partir de esa fecha los casos bajaron paulatinamente hasta ahora. En la última semana la baja se detuvo y se comienza a detectar una muy leve tendencia al alza. El promedio de la última semana está en torno de los 6 mil positivos por día. Se trata de un piso relativamente alto.

La vacunación es, todavía, un factor menor. Según informa el Monitor Público de Vacunación del Ministerio de Salud de la Nación poco más de un millón y medio de personas recibieron la primera dosis y 350 mil personas completaron las dos aplicaciones. Ya llegaron al país cuatro millones de vacunas pero se aplicaron menos de la mitad. Los operativos de vacunación marchan con cierta lentitud y bastantes inconvenientes, como los que se pudieron apreciar esta semana en la Ciudad de Buenos Aires.

Los datos de los países que circundan a Argentina no son alentadores. Chile volvió a endurecer las medidas de prevención en distintos departamentos por el aumento de casos mientras que Paraguay y Brasil tienen su sistema de salud colapsado en varios distritos. En la última semana los casos de Covid-19 en la región aumentaron un 7 por ciento.

Durante una reunión del Cofesa, el órgano que nuclea a los ministros de Salud de todo el país, realizada ayer mediante videoconferencia la ministra nacional Carla Vizzotti y los titulares de las carteras sanitarias provinciales coincidieron en la necesidad de reforzar los controles de cumplimiento del aislamiento de los viajeros, con el principal objetivo de mitigar el impacto de la introducción cepas de mayor transmisibilidad, como las brasileñas de Manaos y Río de Janeiro, la británica y la sudafricana. Actualmente, la Argentina continúa con sus fronteras cerradas para los extranjeros, salvo que ingresen en viajes autorizados para desarrollar alguna actividad esencial, mientras que los ciudadanos argentinos no tienen ninguna restricción para ingresar o salir del país.

A su vez, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires Daniel Gollán, anticipó que el Gobierno nacional implementará nuevas medidas para evitar contagios de coronavirus, como restringir la salida de turistas hacia zonas de fuerte circulación de las variantes más peligrosas y establecer cuarentena para unos 7 mil viajantes que deben regresar a la Argentina desde esos destinos. Gollán planteó durante una conferencia de prensa que encabezó en La Plata junto al jefe de Gabinete, Carlos Bianco, que las modificaciones podrán ser incorporados en la nueva fase del Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (Dispo), que comenzará el 12 de marzo.  

“Hasta el momento no hay circulación comunitaria de ninguna de las variantes en Argentina, pero hay preocupación porque en Chile, Paraguay y Uruguay los casos están aumentando”, alertó. No hay en el corto plazo planes para restringir las actividades hacia adentro. Todavía restan varias semanas para el comienzo de la temporada fría. La vacunación y los números de contagiados son los indicadores que habrá que seguir para tomar el pulso de cómo sigue la pandemia en el país.

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