Las PASO, una elección desvirtuada

Por Dr. Daniel Cassola

Desde 2009, cuando las PASO fueron instauradas por ley, quizás las del próximo domingo sean las que menos definan. No hay, al menos en Ciudad y provincia de Buenos Aires, una sola interna competitiva que pueda captar la atención del electorado.

De su objetivo inicial, el de volver a prestigiar a los partidos políticos luego de la debacle de 2001, queda poco. Por ahora, las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, más que primarias son una gran encuesta para los candidatos más fuertes y un filtro para las agrupaciones más pequeñas.

Dentro del concepto PASO lo que debería ser central es la idea de primarias, entendidas como internas. ¿Si un partido no efectúa una interna entre dos candidatos para qué hacer una primaria? El vocablo “primaria” parece tomado de los Estados Unidos, donde los partidos definen los candidatos en, justamente, las primarias. Los partidos chicos que allí no hacen primarias directamente se presentan a una elección general.

El vericueto legal que establece las PASO es que para estar en octubre los partidos que se presenten deben reunir un piso del 1,5 por ciento de los votos válidos que se emitan el próximo domingo. Un voto es válido cuando dentro del sobre hay una boleta por tramo (senadores, diputados, legisladores) o no hay nada. Un voto en blanco es válido, mientras que un voto nulo o impugnado no lo es.

Así como están planteadas, las del próximo domingo parece una elección más pensada para los políticos que para la gente. Además es de suponer que durante dos meses toda actividad seria de gobierno o legislativa se encuentre detenida, en suspenso por la campaña hacia las elecciones de octubre.

Pasando en limpio, se pueden plantear algunas cuestiones centrales. ¿Son las PASO unas primarias cómo deberían? En la amplia mayoría de los casos no. En la provincia de Buenos Aires ninguno de los principales candidatos se definirá en una interna. En la Ciudad de Buenos Aires solo el espacio kirchnerista hará una elección entre tres candidatos (Daniel Filmus, Guillermo Moreno e Itaí Hagman).

¿Fortalece a los partidos, como era su espíritu original, este tipo de elección? Podría haber sucedido pero no pasó, probablemente porque en vez de efectuar internas lo que se hace es crear nuevos partidos que no efectúan internas, como Martín Lousteau en la Ciudad de Buenos Aires porque no fue aceptado como candidato en Cambiemos, o como Cristina Kirchner en la provincia, para evitar la competencia con Florencio Randazzo.

Por último vale mencionar dos factores que pueden llegar a tener alguna incidencia el domingo. En primer lugar la apatía. ¿Para qué votar, se pueden preguntar muchos, en una elección que no define nada?

En segundo lugar la confusión. Al ser un sistema rebuscado que plantea primero una elección indirecta para luego hacer las elecciones generales, no está claro cuál es el debate de fondo. Se trata de una elección legislativa, en la que se deberían elegir los representantes del pueblo en el Congreso.

¿Serán estas las últimas PASO? Ya en 2016 el gobierno intentó, sin éxito, una reforma política. Es probable que luego de octubre lo intente de nuevo, y dentro de esos cambios podría estar la reformulación o la eliminación de las PASO. Claro está que para eso primero hay que ver cómo son los resultados de las elecciones…

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