Las jubilaciones quedarán atadas al éxito o fracaso de la economía

Luego de seis meses la comisión parlamentaria resolvió que el proyecto que se tratará es muy similar al que derogó el gobierno de Mauricio Macri. Los componentes para determinar las jubilaciones serán el salario y la recaudación fiscal, no la inflación. Los aumentos se producirán cada seis meses.

Por Dr. Daniel Cassola

¿Y si a la economía le va mal? Esa es la pregunta que podrían hacerse los jubilados si finalmente se aprueba el proyecto de ley para movilidad jubilatoria que será enviado a las cámaras de representantes para tratarse en sesiones extraordinarias, probablemente, en enero. La fórmula es la misma que tuvo vigente desde el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner hasta diciembre de 2017, cuando entre piedrazos y represión policial, el Congreso promulgó una nueva ley.

Básicamente los aumentos salariales de los jubilados se calcularán a raíz de dos componentes. Uno es el nivel de salarios, que a su vez está subdividido entre los salarios, siempre en blanco, que se perciben en el sector público y en el sector privado. El segundo componente, y quizás el más polémico, sea el de la recaudación fiscal, puntualmente de la Anses, que es el organismo que paga las jubilaciones.

Entonces, en base al movimiento de los salarios y el dinero que ingresa a la Anses se calculará el aumento en las jubilaciones. Si la economía repunta, los salarios mejoran y la Anses ve mejorado sus ingresos probablemente los jubilados vean un incremento en sus ingresos. ¿Pero si, como sucedió estos últimos años, todo va a la baja? En ese escenario los jubilados percibirían aumentos que estarían por debajo de la inflación, o sea perderían poder adquisitivo.

Uno de los componentes más criticados es la periodización de seis meses para recibir los aumentos. Según explicó el defensor de la tercera edad, Eugenio Semino, esto provoca que los jubilados tengan que “adelantar” la inflación. En otras palabras, cuando el aumento llega, en un contexto inflacionario como el actual, el salario ya está muy debilitado.

“Ninguna de las dos fórmulas (ni la que se quiere aprobar ni la que suspendió el gobierno al asumir) puede resolver la situación de hambre y desamparo de los jubilados. Hoy la jubilación mínima apenas supera los 18 mil pesos, uno o dos por ciento más de aumento no va a cambiar el panorama. Lo que se requiere es una verdadera recomposición del ingreso”, agregó Semino. “Este es un ajuste para mostrar capacidad de pago a los organismos de crédito como el FMI”, cerró.

.

También te puede interesar...