Las autoridades sanitarias piden extremar los cuidados de cara a las fiestas

Mientras tanto las mayores preocupaciones de la sociedad parecen discurrir por otro carril, el de intentar mejorar la situación económica y poder rencontrarse con los seres queridos después de un año muy duro. Se estancó la caída de nuevos casos de coronavirus.

Por Dr. Daniel Cassola

La existencia de una segunda ola en los países que, por la dinámica de las estaciones, están adelantados en las fases de la pandemia, sumada a la tendencia de estancamiento o leve suba de los casos en el AMBA provocan temor. Ya hay funcionarios que mencionaron la palabra rebrote mientras las fiestas, un momento de mayor socialización, se acercan. Para que la situación continúe dentro de un cauce manejable los funcionarios de salud de los gobiernos de nación, provincia y ciudad solicitaron ayer, luego de una reunión, que extremen los cuidados de cara a las fiestas. La cuestión radica en saber si esos mensajes todavía tienen llegada y algún tipo de recepción positiva dentro de la sociedad.

Ginés González García, ministro de Salud de la Nación, indicó que “hace unos días se estabilizó el descenso” de casos, y señaló que “lo que es central es el comportamiento colectivo de los argentinos”, en alusión a las reuniones que se llevarán a cabo por las fiestas, y los posibles contactos y aglomeraciones que eso conlleva. También dio cuenta de comprender lo que pasa en la calle, por decirlo de alguna manera, ya que sostuvo que “se ha flexibilizado bastante la conducta y se ha dejado de cumplir con algunas cosas que decimos, como el uso de barbijo y el distanciamiento social”. Por último advirtió que sigue habiendo circulación comunitaria del virus, lo cual es evidente, y consideró que “si aumentamos la circulación nosotros, va a incrementarse la cantidad de argentinos en situación de riesgo”. 

A su turno, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, informó que “después de haber tocado picos muy altos” y de tener “el 15 por ciento de casos menos que hace algunas semanas”,  se estancó la velocidad de la caída tanto en el contagio como en la velocidad de ocupación de camas. Más concretamente el funcionario sostuvo que “el rebrote es bastante significativo en los últimos días”, lo que detectaron puntualmente por el incremento de llamadas al número 148. También pidió reforzar el mensaje de que “no nos podemos relajar”.

Por último, el ministro de Salud porteño Fernán Quirós habló de que se vio un descenso continuo y paulatino de casos en la Ciudad, hasta “el valor actual de 300 casos por día”. “Debemos lograr bajar el piso, para lo que hay que intensificar el rastreo y testeo de nuestra parte, y, desde el lado del comportamiento ciudadano, hacer un esfuerzo cotidiano por seguir cuidándonos”, añadió.

Sin mayores precisiones, Gollán comentó además que si notan algún tipo de desmadre en las playas durante la temporada de verano, “se tomarán medidas especiales”. También se autorizará la realización de fiestas al aire libre de hasta 200 personas, en lugares grandes que tengan espacio para el triple de gente. Sin alentar al descontrol, resulta difícil pensar cómo se pueden combinar las aperturas y los permisos con los cuidados más estrictos. La sensación es la de una sociedad que vivió encerrada, o con muchas restricciones, durante más de seis meses y que ahora está retomando su vida social. No puede haber nadie fiscalizando que en las celebraciones al aire libre los jóvenes no bailen pegados o que a la hora del brindis a fin de año la gente no se bese ni se abrace. Queda todo en el comportamiento de cada uno y en los riesgos que, consciente o inconscientemente, cada cual está dispuesto a correr.

.

También te puede interesar...