La vicepresidencia debe recuperar el honor

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Daniel Scioli confirmó que su candidato a vice es Carlos Zannini.

Por Dr. Daniel Cassola

Por definición el honor es una cualidad moral vinculada al mérito, la virtud y el deber. Hay muchos cargos de la esfera pública que están precedidos, por una cuestión protocolar, por la palabra “honorable”. Incluso la institución que preside el vicepresidente, el Senado Nacional, es llamado Honorable Senado de la Nación.

Lo mismo sucede con otras cámaras y con otros magistrados. Si bien tiene que ver con la burocracia y la costumbre, la palabra honorable indica que el cargo debe ser ejercido con honor. Esto es porque no se trata de un trabajo como cualquier otro sino de un servicio vital para el país.

Y para que ese servicio sea llevado delante de manera correcta es necesario desempeñarse con honor, o sea atendiendo a la moral, la virtud y el deber.

Si nos centramos en la vicepresidencia, aunque a menudo es un cargo menospreciado se trata de un lugar muy importante. La historia lo demuestra.

Básicamente las funciones de la vicepresidencia son tres. En primer lugar, y en tiempos de normalidad, debe presidir el Senado de la Nación. Luego debe suplir las funciones presidenciales en caso de viajes o licencias.

Por último, debe reemplazar al presidente en caso de muerte o renuncia. Hay siete casos en nuestra historia de vicepresidentes que han llegado a la presidencia por estos motivos.

Son Juan Pedernera en 1861, Carlos Pellegrini en 1890, José Uriburu en 1895, José Figueroa Alcorta en 1906, Victorino de la Plaza en 1914, Ramón Castillo en 1942 y María Estela Martínez de Perón en 1974. Podría haber habido un octavo caso en 2001 de no estar la vicepresidencia vacante por la renuncia de Chacho Álvarez.

En la historia reciente, por distintos motivos, ha sido un cargo conflictivo. Eduardo Duhalde renunció a ese cargo para ser gobernador. Chacho Álvarez, como dijimos, también renunció. Julio Cobos fue un opositor dentro del gobierno luego de su famoso voto “no positivo”.

Y el actual vicepresidente, Amado Boudou, ha sido involucrado en una serie de casos que manchan su honorabilidad, tan importante para esta función.

Por estas horas previas al cierre de candidaturas se especula sobre el valor electoral de los candidatos a vicepresidente. Más allá de estas cuestiones, lo esperable es que quien logre ser electo vuelva a dotar de honor a un cargo que perdió esa cualidad hace ya mucho tiempo.

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