La segunda ola de contagios lleva a Europa al borde del desastre

En prácticamente todos los países del continente se disponen nuevas restricciones para enfrentar a la segunda ola de contagios de coronavirus que se da luego de las aperturas realizadas por el verano. En total se registran 100 mil nuevos casos por día. Algunas naciones ven sus sistemas sanitarios al borde del colapso.

Por Dr. Daniel Cassola

En Occidente la pandemia empezó en Europa en el pasado invierno. Desde aquí vimos como, sobre todo, en Italia y España los casos y muertes se multiplicaban. El Reino Unido y Francia también vivieron horas críticas. Con el decreto de cuarentenas estrictas el contagio amainó allí y el foco comenzó a estar primero en Estados Unidos y luego en toda Latinoamérica. Ahora, luego de las aperturas que los gobernantes europeos dispusieron para pasar la temporada de verano y dar un alivio a la economía, los problemas vuelven a arreciar sobre los sistemas de salud de algunos países que están al borde del colapso.

En Portugal, con alrededor de diez millones de habitantes, la primera ola no produjo tantos contagios como los que está causando la segunda. El gobierno evalúa promulgar una ley que haga obligatorio el uso de barbijos con severas multas como castigos. Además dispondrá un mayor control sobre las reuniones sociales. Hasta el ídolo nacional Cristiano Ronaldo se contagió al llegar al país por la fecha de fútbol de selecciones.

En Alemania, Inglaterra y Francia las escuelas continúan abiertas en un ciclo lectivo que en el hemisferio norte recién comienza. Ya hay presiones para cerrarlas como sucedió en esta semana con restaurants y bares. República Checa, uno de los países más afectados, implementó, por ahora, planes de educación a distancia mientras convoca a estudiantes de Medicina a trabajar en hospitales que están desbordados.

Particularmente en Alemania el gobierno de Angela Merkel estudia nuevas restricciones al movimiento y la actividad, luego de registrar 5 mil casos en un día por primera vez en seis meses. Allí también propondrán una ley de uso obligatorio de las mascarillas, mientras imponen horarios de cierre a lugares gastronómicos y restringen las reuniones sociales. «Tenemos actualmente la posibilidad de influir positivamente en la tasa de contagio en Alemania. Esto exige una gran determinación y la voluntad de la sociedad en su conjunto», sostuvo la líder alemana.

Las medidas más drásticas por ahora se tomaron en Francia, donde el presidente Emmanuel Macron estableció un toque de queda para París y otras regiones del país. Algunos veteranos recordaron que tales decisiones no se tomaban desde la Guerra de Algeria que concluyó en la década del 60. «Tenemos que tomar medidas más estrictas» porque estamos en una situación preocupante», afirmó Macron. El objetivo de la medida es frenar el crecimiento de los contagios a fin de que el actual ritmo pase de los aproximadamente 20.000 diarios al nivel de 3.000-5.000, añadió.

Hasta que la cura, la vacuna o las dos cosas no estén disponibles el coronavirus tiene al mundo bailando al son de cuarentenas, restricciones y medidas de prevención. Cuando la atención y las medidas de prevención se relajan, el contagio recrudece. Aquí entramos en los meses más cálidos del año. Si para el otoño próximo todavía la pandemia no tiene solución, al mirar a Europa quizás podamos tomar ejemplos para aplicar aquí.

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