La reforma tributaria y su impacto sobre la salud

Por Dr. Daniel Cassola

Desde hace dos semanas se debate, por ahora en los medios y no aún en el recinto legislativo, el proyecto de reforma tributaria que impulsa el gobierno de Cambiemos. En lo que concierne a la salud se modificarán los tributos sobre productos de tabaco, bebidas azucaradas y alcohólicas. El primer revés que sufrió la reforma tuvo que ver con el alza planeada al vino, que fue desistida luego del rechazo del gobernador Cornejo de Mendoza, aliado de Macri.

En cuanto al resto, la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC) sostiene que, luego de analizar el proyecto, no todas sus cláusulas se ajustan a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Se propone una reducción de la alícuota de impuestos internos a los cigarrillos del 75% al 70% que podría implicar una baja de los precios y, en consecuencia, un aumento del consumo. Según las estimaciones que realizamos, si la industria tabacalera decidiera trasladar a los precios esta reducción del impuesto, el precio de los cigarrillos podría bajar en un 15%”, señaló Belén Rios, codirectora ejecutiva de FIC. En este sentido, la reforma va en contra de medidas implementadas con anterioridad que establecieron un aumento del 60% al 75% de los impuestos internos a los cigarrillos y tuvieron un impacto en la reducción del consumo de este producto, según consigna la organización.

En el caso de las bebidas no alcohólicas, una medida auspiciosa como el incremento del tramo azucarado se ve acompañado por un componente preocupante que propone reducir del 8% al 0% los impuestos a las bebidas edulcoradas, siempre que no tengan azúcar agregada.

Esta decisión es riesgosa dado que no es aconsejable promover el consumo de edulcorantes por su efecto potencialmente obesogénico. Por otro lado, la modificación propuesta genera un margen de maniobra para que la industria no traslade el aumento de los impuestos a precios o lo haga parcialmente.

A su vez, en lo que refiere a bebidas alcohólicas, el gobierno dio marcha atrás, como ya comentamos, con la alícuota inicial propuesta para vinos, cervezas y espumantes a raíz de la fuerte oposición de los sectores ligados a estos productos.

“Estamos ante una oportunidad histórica de avanzar con medidas fiscales que prevengan algunos de los principales factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles. Desde la sociedad civil esperamos que se recojan nuestras recomendaciones, y nos encontramos a disposición para colaborar en la mejora de la iniciativa parlamentaria”, concluyeron los especialistas.

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