La mitad de los jóvenes corre riesgo de perder la audición


Por Dr. Daniel Cassola

Casi el 50 por ciento de las personas de 12 a 35 años, o 1.100 millones de jóvenes, corren riesgo de pérdida de audición debido a la exposición prolongada y excesiva a los sonidos fuertes, incluida la música que escuchan a través de dispositivos de audio personales.

“Dado que tenemos los conocimientos tecnológicos para prevenir la pérdida auditiva, no debería darse el caso de que tantos jóvenes sigan dañando su audición mientras escuchan música. Deben entender que una vez que la pierdan, su audición no regresará”, sostuvo Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

Más del 5% de la población mundial, o 466 millones de personas, tiene una pérdida auditiva discapacitante (432 millones de adultos y 34 millones de niños), lo que impacta en su calidad de vida. La mayoría vive en países de ingresos bajos y medios. Se estima que para 2050 más de 900 millones de personas, o 1 de cada 10, tendrán una pérdida auditiva incapacitante.

La pérdida de audición que no se aborda representa un costo global anual de 750 mil millones de dólares. En general, se sugiere que la mitad de todos los casos de pérdida auditiva se pueden prevenir a través de medidas de salud pública.

Los dispositivos y sistemas de escucha segura, un estándar de la OMS, recomienda que los dispositivos de audio personales incluyan:

Función de “margen de sonido”: un software que rastrea el nivel y la duración de la exposición del usuario al sonido como porcentaje utilizado de una exposición de referencia.

Perfil personalizado: un perfil de escucha individualizado, basado en las prácticas de escucha del usuario, que informa al usuario de la forma segura (o no) que ha estado escuchando y le da señales de acción basadas en esta información.

Opciones de limitación de volumen: opciones para limitar el volumen, incluida la reducción automática del volumen y el control de volumen por parte de los padres.

Información general: información y orientación para usuarios sobre prácticas de escucha seguras, tanto a través de dispositivos de audio personales como para otras actividades de ocio.

El estándar fue desarrollado bajo la iniciativa de la OMS “Hacer que la audición sea segura”, que busca mejorar las prácticas de escucha especialmente entre los jóvenes, tanto cuando están expuestos a la música y otros sonidos en lugares de entretenimiento ruidosos como mientras escuchan música a través de sus dispositivos de audio personales.

La OMS recomienda que los gobiernos y los fabricantes adopten este estándar en forma voluntaria. La idea es evitar el surgimiento de millones de discapacitados auditivos en todo el mundo.

.

También te puede interesar...