La fiebre por la vacuna

Por Dr. Daniel Cassola

Desde hace días se viven situaciones verdaderamente llamativas en los vacunatorios que dan las dosis contra la fiebre amarilla, recomendada para quienes viajen a Brasil. Hubo un desborde de la demanda, quizás producto de un error de comunicación.

Según destaca la especialista Carla Vizotti, ex jefa del Programa Nacional de Inmunización del Ministerio de Salud y actualmente presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), “el mensaje más importante es que la demanda está desbordada sin motivo”.

“Muchas veces se piensa que hay que dársela ‘por si acaso’, aunque uno no viaje a las zonas afectadas. En el consultorio se asiste a situaciones desconcertantes cuando personas para las que no está indicada quieren aplicársela igual, aunque pueden ser peores los riesgos que los beneficios. Por ejemplo, en Sanidad de Fronteras, una persona acompañó a una amiga que tenía que dársela y se quedó para vacunarse ella también, que no viajaba”, comentó Vizotti.

La congregación masiva de gente en los hospitales se debió a que al menos 15 personas murieron recientemente por esa enfermedad en Minas Gerais, Río de Janeiro y San Pablo, aunque esa situación epidemiológica no es reciente, sino que lleva un año de evolución.

“No es necesaria la vacunación para aquellos que viajen por tierra o vía aérea a destinos situados en la costa de los estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul o permanezcan menos de 72 horas en una zona de riesgo como escala de viaje”, explicaron desde el Ministerio de Salud de la Nación que conduce Adolfo Rubinstein y reiteraron que “deben vacunarse quienes viajen a los estados de Río de Janeiro, San Pablo, Espíritu Santo y Bahía y no tengan contraindicaciones”.

La vacuna contra la fiebre amarilla proporciona protección a los 10 días de su aplicación y se obtiene en la Ciudad de forma gratuita de lunes a viernes de 8 a 16 en Sanidad de Fronteras, Pedro de Mendoza y Blanes, La Boca, donde la cartera sanitaria instaló esta mañana una unidad móvil para reforzar la atención.

El gobierno de Brasil no exige el Certificado Internacional de Vacunación contra fiebre amarilla para ingresar. La vacuna está contraindicada para los menores de 6 meses; embarazadas; para quienes tengan alteraciones del sistema inmune, personas con enfermedad del timo, miastenia gravis, síndrome de Digeorge, tumores malignos, trasplantes de órganos, patologías que requieran tratamiento con inmunosupresores, ya que en todos estos casos es mayor el riesgo que el beneficio.

Se debe tener precaución especial con los niños entre 6 y 9 meses de edad (evaluar indicación en situación de brote), adultos mayores de 60 años, VIH asintomáticos y lactancia, por lo que en estos casos se recomienda evaluar el riesgo-beneficio de la vacunación bajo asesoramiento médico.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de algunas especies de mosquitos. Las estrategias de prevención, además de la vacuna, son la aplicación de repelentes; el uso de ropa de mangas largas y de colores claros.

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