La detección oportuna del cáncer podría evitar el 40 por ciento de las muertes


Por Dr. Daniel Cassola

Con el propósito de concientizar sobre la enfermedad e impulsar a la sociedad en el camino de su prevención y control, desde el año 2000, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), instauraron el 4 de febrero de cada año como el “Día Mundial contra el Cáncer”.

Según la OMS, cáncer es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Una de sus características es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos.

El cáncer puede afectar tanto a hombres, mujeres, niños, jóvenes, adultos, y alterar también al entorno familiar del paciente. Es una de las principales causas de defunción en el mundo. Los más comunes en los hombres son de pulmón, estómago, hígado, colon y esófago. Los más habituales entre las mujeres son el de mama, pulmón, estómago, colon y cuello del útero.

Es importante saber que un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse. De acuerdo con la OMS, la prevención constituye la estrategia a largo plazo más eficaz para el control del cáncer.

Si bien en toda América, y también en Argentina, el cáncer continúa siendo la segunda causa de muerte, durante la primera década de este siglo (2000-2010) se ha detectado una leve baja en la cantidad de casos fatales. Según los especialistas, esto se corresponde con el avance en los métodos de detección y tratamiento, como así también con un mayor acceso a los servicios de salud por parte de la población.

Solo el 20% de todos los cánceres registrados a nivel mundial se deben a una infección crónica. En la mayoría restante de casos influyen factores que podrían prevenirse. Los cinco factores de riesgo principales son: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante, y es la causa del 22% de las muertes mundiales por cáncer en general, y del 71% de las muertes mundiales por cáncer de pulmón. El tabaquismo y la exposición al humo de tabaco ajeno provocan muchos tipos de cáncer que afecta a distintos órganos, como pulmones, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago, mamas y cuello del útero.

Por los avances de la ciencia médica, hoy es crucial la detección precoz. Estar al día con los estudios periódicos es esencial para detectar a tiempo un mal oncológico. Pero no todo debemos dejarlo en manos de la ciencia. Nuestro principal aporte para pelear contra el cáncer es llevar una vida saludable.

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