La crisis económica expone a más argentinos al Chagas


Por Dr. Daniel Cassola

El 14 de abril se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Chagas, una enfermedad infecciosa que aún constituye un grave problema de salud pública en muchos países de América Latina. Es causada por un parásito llamado Trypanosoma cruzi, que puede vivir en la sangre y en los tejidos de personas y animales y en el tubo digestivo de insectos conocidos como vinchucas.

Hay 2,7 millones de nuevos pobres en la Argentina. Y, según los últimos datos del Indec, la pobreza  alcanza al 32% de la población, lo que representa a casi 13 millones de personas. La devaluación del peso, la inflación, el desempleo y la recesión se han traducido en un deterioro de la calidad de vida de todos los argentinos, pero el impacto es aún mayor entre los que menos tienen, que quedan fuera del sistema, con grandes dificultades para acceder a la salud y a los servicios básicos sanitarios y de higiene.

Este contexto de vulnerabilidad resulta un medio propicio para la proliferación de diversas enfermedades como el Chagas. Se estima que afecta en la actualidad a casi 1.600.000 argentinos y que cuatro bebés por día nacen con esta infección. Alrededor de 7 millones de habitantes en el país están en riesgo de contraer la enfermedad.

A pesar de que el Chagas era típicamente una infección de las zonas rurales, asociada con la pobreza y la precariedad de las viviendas, el deterioro socioeconómico ha contribuido a que la enfermedad se urbanice y  aproximadamente el 60% de los pacientes con reacciones positivas para Chagas viven en las grandes urbes.

La prevalencia de la enfermedad se ubica, en especial, en el centro norte del país y una buena parte de Latinoamérica, donde la transmisión se produce principalmente por medio de la vinchuca. Pero también existe otra vía de contagio que ocurre durante el embarazo, cuando la madre infectada la transmite al bebé.

El diagnóstico del Mal de Chagas se hace a partir de pruebas de sangre en una instancia inicial y, si se detecta infección, se indican estudios de imágenes, quien destaca que tanto las pruebas diagnósticas como el tratamiento son gratuitos en  todos los hospitales y centros de salud del país.

Las fases de la enfermedad comprenden una primera etapa que comienza poco después de que el paciente se infecta y dura entre 15 y 60 días. En la mayoría de los casos  no hay manifestación clínica pero en otros puede haber síntomas inespecíficos como fiebre, diarrea, dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad, vómitos, falta de apetito y malestar general, inflamación de la piel en el lugar por donde ingresó la infección y, si la picadura fue cerca del ojo y la persona se lo frota, puede manifestarse como “ojo en compota”. La  segunda fase se da al cabo de 20 o 30 años y puede afectar al corazón y, en menor medida, al sistema digestivo y nervioso, provocando distintos grados de invalidez e inclusive la muerte si no es tratada a tiempo con la medicación adecuada.

Dado que la vinchuca es la principal vía de contagio del Mal de Chagas, lo más importante es evitar su existencia en las viviendas y sus alrededores.

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