Instan a la población a volver a las consultas médicas habituales para evitar muertes por ACV, infartos y otras patologías


Las mayores causas de muerte en Argentina continúan siendo las enfermedades no transmisibles: cardiovasculares, encéfalo vasculares y cáncer. Por el trabajo de adecuación hecho para la pandemia, clínicas y sanatorios aseguran poder atender las consultas habituales con seguridad.

Por Dr. Daniel Cassola

Un viejo dicho médico dice que “los pacientes tienen derecho a tener más de una enfermedad”. La cuarentena, por ahora exitosa para contener la pandemia de coronavirus, podría, al mismo tiempo, estar generando un problema de gran magnitud al haber prácticamente cortado las consultas, chequeos y tratamientos relacionados con otras patologías.

Según un estudio de la cámara de prestadores ADECRA+CEDIM las consultas, chequeos e intervenciones y, por lo tanto, la ocupación de camas de internación y terapia intensiva bajaron entre un 50 y 75 por ciento. En otras palabras, la gente no va a la consulta y las camas están vacías.

En parte esto se ha generado por la instalación de los que los prestadores consideran como “premisas falaces”. En primer lugar que la cuarentena es incompatible con los controles y tratamientos médicos regulares o preventivos y en segundo lugar que los hospitales y sanatorios son lugares de alto riesgo de contagio para los pacientes. Ambas cosas son falsas. Es más, la atención médica con turno previo está dentro de las excepciones para circular contempladas por el gobierno nacional. “Es imperativo que corrijamos el rumbo entonces para evitar que aumenten las complicaciones y muertes por condiciones de salud agudas y crónicas que reciban diagnósticos y tratamientos tardíos o incompletos por temor al contagio por coronavirus”, expresan desde ADECRA en un comunicado.

Si no se revierte la tendencia y los pacientes no vuelven al consultorio el riesgo de una mayor mortalidad por las causas más habituales es alto. Según una reciente publicación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), podría haber entre 6000 y 9000 muertes más de lo habitual por patologías encéfalo y cardiovasculares en 2020. Para este conjunto de enfermedades es fundamental el abordaje precoz y, según corresponda, la aplicación de tratamientos con medicamentos, cateterismos, angioplastias, cirugías de by pass u otros procedimientos. La disminución de un 60 por ciento en la cantidad de angioplastias y by pass efectuados desde el comienzo de la pandemia preocupa a los especialistas. Pero resulta aún peor que haya un 62 por ciento menos de internaciones por cuadros agudos ya que se estima que hay muchos pacientes que están cursando cuadros de infartos y anginas de pecho inestables en sus hogares, lo que los expone a un mayor riesgo de padecer secuelas o morir.

El mismo razonamiento se aplica para el chequeo o diagnóstico de la hipertensión arterial o la diabetes. Es importante comprender que la mayor parte de tales intervenciones ocurren en el mundo ambulatorio, en entornos seguros y lejos de los pacientes graves internados en terapias intensivas.

Quienes más preocupación generan son los tan mencionados grupos de riesgo. No solo son los que más peligro corren si contraen la infección del coronavirus, sino también los más propensos a sufrir complicaciones por todas las enfermedades que mencionamos. Según sostienen desde ADECRA + CEDIM todas las clínicas tomaron las siguientes medidas: control de temperatura en los ingresos, establecimiento de zonas diferenciadas para atender a quienes presenten fiebre y disposición de carteles o pantallas con información sobre medidas de prevención contra el Covid-19. Otro dato fundamental: no se ha detectado contagio cruzado de pacientes ni en la internación ni en las actividades ambulatorias.

En síntesis, realizar la consulta, el chequeo o el tratamiento que debía hacerse antes de que empiece la pandemia no solo es seguro sino que es sumamente necesario.

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