Glaucoma, el “ladrón silencioso” que roba la vista


Por Dr. Daniel Cassola

El 12 de marzo se celebra el Día Internacional del Glaucoma. Se trata de una afección del nervio óptico debido al aumento de la presión intraocular, y la fecha sirve para difundir y conocer acerca de esta patología que puede ocasionar ceguera.

La enfermedad se conoce desde el tiempo de los griegos (glaucoma quiere decir ojo blanco) pero recién en el siglo XVIII se relacionó la presión ocular con el daño visual. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX que empezaron a desarrollarse tratamientos médicos y quirúrgicos.

Entre las figuras célebres que han padecido y padecen glaucoma se cuentan el poeta John Milton y los músicos Andrea Bocelli y Ray Charles, ambos con la variante congénita de la patología. De manera crónica la sufren el líder de la banda irlandesa U2, Bono, y la actriz norteamericana Whoopy Goldberg.

Al glaucoma se lo denomina el “ladrón silencioso” porque afecta el campo visual progresivamente mientras presenta muy pocos síntomas. Según recomienda el médico oftalmólogo Omar López Mato, director del Instituto de la Visión, “es necesario dedicarle algunos minutos al año a este tema, para controlar la presión ocular y el estado del nervio óptico con un oftalmólogo de confianza”.

El progresivo deterioro de la visión generalmente transcurre sin ser detectado por el paciente, hasta  que la disminución del área de visión afecta el desempeño de sus tareas diarias. Si bien la mayor parte de los casos pertenece al llamado Glaucoma Crónico Simple, de evolución lenta y progresiva, existen otras variedades que pueden evolucionar en forma abrupta, los llamados Glaucoma Agudo y los glaucomas secundarios.

“Sin control, el glaucoma conduce a la ceguera. De hecho más del 10% de los casos de pérdida de visión se deben a esta patología”, asegura López Mato.

Según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta patología es la segunda causa de ceguera en el mundo. Incluso, se estima que hay 60 millones de personas que padecen glaucoma, es decir, aproximadamente el 1% de la población.

“Como no todo el mundo conoce esta enfermedad, es inminente la necesidad de controlarse la presión ocular para determinar si existe un glaucoma”, agrega el especialista. Una vez detectada puede tratarse con gotas, medicación oral, laser y, de ser necesario, cirugía. Además de la medicación antiglaucomatosa, a aquellos que lo padecen se les recomienda no tomar café en exceso ni ingerir mucho líquido en poco tiempo.

Algunas medicaciones como los corticoides también pueden aumentar la presión del ojo. “Si bien el daño ocasionado es irreversible, con el tratamiento adecuado la evolución de la afección puede controlarse y el paciente puede preservar una excelente visión”, concluye López Mato.

.

También te puede interesar...