Estar deprimido no es normal

descarga

La depresión puede tener como origen al estrés, que a su vez puede tener desencadenantes sociales y económicos.

Por Dr. Daniel Cassola

La tarea que hemos emprendido para cambiar el paradigma vigente sobre la tercera edad es ardua. Hay mucho por hacer. Y hay muchos mitos para rebatir.

Si alguien todavía tiene la idea de que una persona puede estar triste, angustiada o deprimida por el solo hecho de envejecer le decimos que está completamente equivocada.

Hay un amplio consenso entre los profesionales de la salud mental que indica que no hay ningún motivo para que un adulto mayor esté deprimido solo por su edad.

La depresión es una patología que se diagnostica y se trata, como cualquier otra, pero que no es inherente a la edad en la mayoría de sus casos. Solo unos pocos se deben al deterioro orgánico del cerebro.

Los más tienen como origen un factor común: el estrés, que como todos sabemos no solo se presenta en la tercera edad. El estrés puede presentar distintas variantes. Puede ser psicológico, o sea personal, íntimo. Esto puede estar dado, por ejemplo, por la pérdida de un ser querido.

Pero también existe el estrés por motivos sociales y económicos. Aquí llegamos al nudo del problema, porque el medio en el que vivimos y nuestras posibilidades materiales son las que pueden conducirnos al estrés y luego a la depresión.

Podríamos recordar ahora lo que siempre decimos. Las magras jubilaciones y las prestaciones de salud defectuosas podrían ser consideradas como un factor depresivo,

Pero hoy también podemos señalar otra cuestión que para todos es importante, y que parecería olvidado para la tercera edad. Nos referimos al trabajo. En la sociedad en que vivimos, y ya no nos referimos solo a nuestro país, es muy difícil para una persona que superó los 60 años encontrar un trabajo.

Es algo que debería atenderse porque el trabajo es un prácticamente un remedio instantáneo contra la depresión. Provee un proyecto, una actividad cotidiana, le da a la persona la posibilidad de establecer relaciones con otras y, por supuesto, le da sustento.

Hoy hay más vida por el avance médico, pero también hay muchos que a los 65, 70, 75 y más pueden seguir trabajando. Ahora uno puede quedarse sin trabajo por muchos motivos, las empresas cierran, los negocios se transforman. Pero no poder reinsertarse en el trabajo es una injusticia, y también podría ser considerada como causa de depresión.

Al menos en teoría, las depresiones que tienen como origen los factores sociales y económicos se podrían reducir a una mínima expresión. La inclusión y el trabajo también son hoy demandas de los adultos mayores.

 

 

.

También te puede interesar...