En las morgues porteñas no se respeta a los vivos ni a los muertos

Por Dr. Daniel Cassola

La pérdida de un ser querido puede llegar a ser uno de los momentos más tristes que una persona puede atravesar en su vida. Si a esta situación se le agrega lo que se puede considerar como un maltrato extra todo es peor.

Según un relevamiento de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) cualquier ciudadano puede encontrarse con una serie de problemas al tener que tratar con una morgue. Por ejemplo, en el Hospital Santojanni no hay persona después de las 20 y, como nadie mira el reloj para morir, los cuerpos que ingresan luego de este horario o durante el fin de semana pueden ser depositados en los pasillos si se completó la antecámra. Según consta en el informe el 14 de junio de 2015, domingo, el jefe de Anatomía Patológica tuvo que concurrir al hospital porque se habían depositado ocho cuerpos “en el pasillo”.

La situación se repite en otros establecimientos, ya que la Auditoría investigó, además del Santojanni, las morgues del Borda, Muñiz, Ramos Mejía, Piñero, Durand, Marie Curie, Rivadavia y Gutiérrez. En general, “no existe cobertura 24 horas en los servicios” y faltan “camilleros, evisceradores y personal administrativo”.

Un ejemplo de destrato hacia un familiar se dio en el Hospital Marie Curie, en Parque Centenario. Allí la auditoría presenció la entrega de un cuerpo, para lo que solo había un camillero. El trabajador tuvo que abrir las bolsas y pedirle a la familia que identifique el cadáver porque no tenían las etiquetas correspondientes. Además, el camillero no contaba con los elementos de protección descartable necesarios.

Por otra parte, no se ha sistematizado el modo de entrega de los cuerpos y los documentos que ello implica. En el Hospital Durand se registró una incongruencia entre el sistema de ingresos y egresos del Sistema de Gestión Hospitalaria. Hay 12 casos que no están registrados, por lo que no se sabe quién se los llevó. En el mismo sentido, en el Hospital Gutiérrez el 80 por ciento de los cuerpos fue entregado por personal no autorizado.

En el informe también se hace hincapié en “la necesidad de renovar el equipamiento” en prácticamente la totalidad de los efectores y de concretar las obras de infraestructuras necesarias. En el Gutiérrez, observaron los auditores, “la morgue no tiene un lugar específico, la cámara se encuentra en el pasillo de circulación dentro del servicio de anatomía patología y al lado del laboratorio de guardia”. A ello se suma que “tenía 30 años de antigüedad y, si bien se encontraba en buenas condiciones exteriores, en el interior las bandejas no corrían bien”.

En el Ramos Mejía, la morgue, la antecámara y el depósito de cajones, según el informe, “están en muy mal estado de mantenimiento”. Al momento de la auditoría “no funcionaba la refrigeración desde el día anterior y la heladera para conservación de piezas desde hacía aproximadamente un año”, sin contar que los equipos de refrigeración no están conectados a ningún grupo electrógeno.

.

También te puede interesar...