En el Conurbano todos los problemas son más profundos


El derrumbe de la economía sumergiría a grandes capas de la población de la pobreza. La cantidad de los contagios no logra estabilizarse en la provincia de Buenos Aires. Curas advierten al Estado por llegar tarde al combate contra la enfermedad.

Por Dr. Daniel Cassola

A más de 100 días de iniciada la cuarentena los problemas previos, económicos y sociales, recrudecen mientras arrecian los nuevos dilemas que impone la pandemia. En el Conurbano bonaerense se concentran todos los inconvenientes de forma más grave. Allí es donde es peor la situación de la pobreza y también donde el coronavirus puede causar los peores estragos.

El mundo vive una situación económica extraordinaria. La presente será la peor caída de la economía mundial desde la crisis del 29, y quizás termine siendo la peor en la historia del capitalismo. En ese contexto, los distintos países y regiones presentan distintas herramientas para aliviar la situación. Lo mismo sucede dentro de cada nación. En otras palabras, las crisis siempre son peores para los pobres. Y en el Conurbano bonaerense vive mucha gente por debajo de la línea de la pobreza.

Los últimos datos económicos para Argentina son terroríficos. Se registra un derrumbe del 27 por ciento del PBI en los últimos cuatro meses. La caída asciende al 32 por ciento si se cuenta desde noviembre de 2017. Una situación menos terrible causó la crisis de 2001. En este contexto hay que pensar en indicadores de pobreza que ronden o superen el 50 por ciento.

El empobrecimiento general obliga a pensar mejores respuestas para la población más afectada por la economía, y por la pandemia también. En este sentido, un grupo de curas bonaerenses, con el obispo de San Justo Eduardo García a la cabeza, publicó una serie de reclamos para con el Estado. Concisamente, el punteo que expresa los reclamos es el siguiente.

Los curas dicen que “los teléfonos oficiales no dan respuestas, los traslados no se dan a tiempo, las personas que esperan resultados vuelven a sus hogares y no a lugares de aislamiento, los resultados llegan demorados”. Además sostiene que “muchas personas con Covid confirmado vuelven a sus casas que no son lugares apropiados para el aislamiento”  por la falta de agua y cloacas, el hacinamiento y la precariedad edilicia. También denuncian el deterioro de la situación económico y social de la población. “Muchos están en situación de calle o ya no pueden sostener el pago de alquileres”, aseguran.

Mientras la economía hace estragos en las condiciones de vida de la gente recrudece la pandemia. 2020 será recordado como un año difícil. Según el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, dentro de la capital los casos se “están estabilizando”. Desde la provincia de Buenos Aires todavía no se puede decir lo mismo. Ayer hubo alrededor de 700 casos confirmados en CABA y unos 1300 en la provincia, casi el doble. De todas maneras, la situación sanitaria todavía no es crítica. Según informó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires la ocupación de camas total y de terapia intensiva apenas supera el 50 por ciento en el Conurbano. Por ahora la pandemia no se descontroló en el Conurbano. Para que eso siga así es crucial que la nueva cuarentena estricta resulte en un freno en la suba de los casos. Idealmente, en bajar el nivel de contagios.

Argentina, el AMBA, el Conurbano atraviesan una situación histórica en el sentido de lo extraordinario. Se combina en la actualidad una crisis inédita. Ojalá todos los que tienen responsabilidades estén a la altura de las circunstancias.

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