El pico no llega y la cuarentena se podría volver a endurecer

Ayer se registró un nuevo récord de casos positivos con 5782 confirmados. Las muertes se acercaron nuevamente a la centena ya que fueron 98. Si bien todavía el sistema de salud tiene capacidad de respuesta se analiza la posibilidad de tomar nuevas medidas.

Por Dr. Daniel Cassola

El famoso pico de la pandemia, del que tanto se habla, habrá llegado cuando los casos empiecen a bajar de manera sostenida. Desde el 20 de marzo, día del comienzo de la cuarentena, a hoy los positivos por coronavirus han aumentado, con mayor o menor velocidad, de manera sostenida. Ahora el problema es el volumen. En los primeros tres días de esta semana, o sea lunes, martes y miércoles, se registraron 15 mil diagnósticos de Covid-19.

Lo que permite a las autoridades esperar a ver cómo se desarrolla la curva durante toda la semana antes de tomar alguna decisión es que la mortalidad en Argentina sea más baja que en otros países. Eso es así, según dicen los especialistas, porque el sistema sanitario no se saturó y todavía puede brindar respuestas a quienes lo necesitan. De esta manera, los casos graves tienen la posibilidad de acceder a una terapia y a un respirador y por lo tanto cuentan con más posibilidades de recuperación.

En el AMBA, donde se registraron el 90 por ciento de los casos de Covid-19, la ocupación de las camas de terapia intensiva está en el orden del 65 por ciento. Por estos días ese índice aumenta en un 0,3 por día, o sea un uno por ciento cada tres días. A este ritmo dentro de un mes estarían ocupadas el 75 por ciento de las camas. El problema es que la tendencia nunca es sostenida, de hecho parece muy volcada al alza, por lo que los tiempos hasta que se alcance una situación cercana al colapso podría acelerarse.

De todas maneras todavía se considera que hay algunos días para esperar a ver cómo siguen dando los indicadores. No hay muchos indicios que alienten a pensar en una baja. Si ahora estamos computando los contagios que se produjeron durante la última etapa de cuarentena estricta, no habría nada que lleve a pensar que dentro de quince días, cuando se cuenten las infecciones de estas jornadas de mayor circulación y actividades, ese número baje.

Por el momento lo que los funcionarios del área de salud están comunicando son pedidos para que la población no exceda los límites de los permisos dados. Por ello el ministro de Salud porteño Fernán Quirós hoy dijo que “quedan las semanas más duras y todos tenemos que hace un esfuerzo”. Seguidamente recalcó la importancia de que no se efectúen reuniones familiares ni entre amigos, por lo que instó a la población a continuar comunicándose por videoconferencia u otros métodos tecnológicos.

Del otro lado de la avenida General Paz la situación se ve con mayor alarma. El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, sostuvo que “estamos parados en una situación de aumento de casos preocupante”. Además ven que no hay focos, como en Villa Azul hace algunas semanas, sino que los aumentos, por la circulación comunitaria, se dan de forma generalizada. Con distinta intensidad en todos los partidos del conurbano los casos parecen ir al alza, lo que hace mucho más difícil el rastreo y control.

Hay que recordar que cuando se presentó esta nueva etapa, el gobernador Axel Kicillof habló de “cuarentena intermitente”. La posibilidad de volver a una fase más estricta está dentro del menú. El ritmo de los contagios y las muertes determinará con qué velocidad se produce la intermitencia.

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