El gobierno restringe la circulación por las noches aunque algunas jurisdicciones se resisten

Se publicará en las próximas horas un decreto en el que se restringe la circulación entre las 23 y las 6 en todo el país, aunque luego cada provincia o municipio puede realizar algunas adecuaciones. Córdoba, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires se declaran en contra de la medida.

Por Dr. Daniel Cassola

Si bien la medida fue presentada como un acuerdo “con todos los gobernadores y gobernadoras” por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, lo cierto es que, en principio, no habrá una sola medida de “toque de queda sanitario” o “restricción de la circulación nocturna”, ya que cada jurisdicción puede decidir cómo acompañar la medida. Por ejemplo, en las localidades en las que se está desarrollando, con muchas dificultades, la temporada veraniega es probable que el horario de cierre se extienda hasta la una o dos de la mañana, para que los locales gastronómicos puedan trabajar.

La realidad indica que los casos están subiendo aunque todavía no está claro que la tendencia vaya a mantenerse de la misma manera una vez que nos alejamos de las fiestas y reuniones de fin de año. De todos modos el gobierno entiende que por esta senda se llega al escenario tan temido del colapso. Si los contagios siguen subiendo también lo harán en algún momento la cantidad de casos graves, y por lo tanto habrá una sobre demanda sobre el ya extenuado sistema de salud.

Las medidas se toman en un momento en el que se considera que todavía se está tiempo de evitar el escenario de colapso, pero a la par, no se quiere afectar aún más a la economía y cancelar la temporada, por lo que se decidió la cuarentena nocturna, un recurso ya usado en otros países. Se apunta, sobre todo, a prevenir encuentros multitudinarios, fiestas clandestinas, juntadas privadas entre jóvenes. El segmento de entre 15 y 35 años es visto hoy como el principal propalador del contagio. No se cuidan y luego transmiten el virus a los mayores con los que están en contacto, según entiende el gobierno.

No todos los gobernadores, a pesar de lo dicho por Cafiero, están dispuestos a acompañar, al menos desde lo político. El gobernador de Mendoza Rodolfo Suárez aseguró que a su entender “cada jurisdicción debe tomar sus decisiones sanitarias”. A su vez, Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba, comparte la idea de que cada provincia tome las decisiones que considere necesaria en base a la cantidad de los casos, la presión sobre las camas del sistema de salud y la conducta de la población.

En la Ciudad de Buenos Aires, si bien entienden que es necesario comenzar a aquietar la curva de contagios, creen que el camino debe el del “diálogo” y la mayor realización de testeos. “No hay que aplicar una ley marcial sino apelar a la conciencia social”, aseguraron Fernán Quirós y Soledad Acuña, ministros de Salud y Educación porteños respectivamente. Ambos coincidieron en la importancia de fomentar una campaña de comunicación para que la gente se cuide.

Así, con miradas diversas, el gobierno impulsará una restricción de dudoso acatamiento y efectividad. Los controles pueden aumentar pero hasta cierto punto. Si son muchos los que deciden incumplir el toque de queda la seguridad se verá rebasada. También se prevén más limitaciones en los vuelos internacionales y en el transporte público, que quedaría restringido para los trabajadores esenciales nuevamente. Como todo lo que sucede en la pandemia no hay que descartar que haya cambios y nuevas medidas sobre la marcha.

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