El abrupto crecimiento de los casos ya no tiene que ver con las fiestas de fin de año

En la Ciudad se registra un pico similar al peor momento que había sido en agosto. En las últimas tres semanas los casos en la provincia de Buenos Aires se triplicaron. Los trabajadores de la salud porteños lanzaron una campaña bajo el título de ‘Así, sola, la salud no aguanta más’.

Por Dr. Daniel Cassola

El contagio es muy rápido y la vacunación muy lenta. Hoy no hay ningún dato que permita pensar que por este camino Argentina puede llegar a completar el ciclo de inmunización sin antes vivir momentos de tensión, o aún más, de colapso. La campaña de vacunación no se puede acelerar porque faltan meses para que lleguen las partidas más importantes que el gobierno ya negoció. Y, al parecer, el contagio no se puede detener porque algunos sectores de la población se hartaron de las medidas de prevención y el distanciamiento.

En la Ciudad de Buenos Aires la media móvil diaria de casos, o sea el promedio de los últimos días, se ubica alrededor de 1200 nuevos positivos por día cuando en el pico de agosto, el que es el peor momento por ahora, fue de 1350. El ministro de Salud porteño Fernán Quirós reconoció que es un escenario “prácticamente similar”, aunque en verdad se considera que el actual podría ser peor por el ritmo de la subida. Cuando, en la ciudad, se llegó al pico de agosto se lo hizo luego de un crecimiento ‘amesetado’ durante meses. O sea, los casos subieron pero siempre de a poco. Ahora, como sucedió en el Hemisferio Norte cuando se desataron las segundas olas, la pendiente hacia arriba es mucho más pronunciada.

A su vez, el director de Hospitales de la provincia de Buenos Aires, Juan Riera, afirmó este miércoles que “en los últimos 15 o 20 días se han triplicado los contagios” de coronavirus en el territorio provincial y resaltó que “hay un rebrote” de la enfermedad. “No tenemos un impacto fuerte en la terapia intensiva, pero sí vemos el impacto en los laboratorios y en las guardias”, informó el funcionario. En cuanto al papel de los trabajadores de salud Riera refirió que “el personal de salud no se relajó en ningún momento porque cuando bajaron los casos de coronavirus, empezaron a repuntar todas las otras enfermedades que habían bajado”. “Las camas de terapia nunca bajaron mucho porque se reemplazaron las camas de Covid-19 por otras patologías. La verdad es que aludimos a la responsabilidad de las personas con todas las medidas de distanciamiento porque tenemos un buen sistema, pero el personal de la salud viene sobre demandado”, agregó.

Esa sobre demanda también se siente en la Ciudad, donde los trabajadores de la salud lanzaron una campaña de protesta llamada ‘Así, sola, la salud no aguanta más’. “En las unidades febriles del Hospital Rivadavia atendíamos a 50, 60 personas por día, pero hace más de una semana que tenemos una fila 300 personas que da vuelta la cuadra y el 30 por ciento tiene síntomas”, comentó el delegado de ATE Rodolfo Arrechea. Además el representante gremial comentó que en el Rivadavia “todas las camas de terapia intensiva están ocupadas” y que ya se dispuso nuevamente la apertura de salas exclusivas para pacientes con Covid-19.

Por otra parte en algunas provincias como Entre Ríos se vive en la actualidad el peor momento del contagio. El índice allí registrado en los últimos días es un 33 por ciento peor que en el momento más álgido previamente registrado. De la misma manera en distintos municipios de la provincia de Buenos Aires se está viviendo ahora una suerte de primera ola, ya que hasta el momento se habían registrado muy pocos casos y los récords se dan ahora. Con este panorama general es difícil aventurar durante cuánto tiempo más se podrá seguir así.

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