De la etapa de cuarentena a la de “protocolos intensos”


Si bien las autoridades sanitarias del AMBA esperarán que en los próximos días se confirme la tendencia, estiman que el pico de contagios ya pasó. Comienzan a verse aperturas en el horizonte. La importancia de sostener las medidas de prevención y distancia ante la mayor circulación.

Por Dr. Daniel Cassola

La pandemia en Argentina se mueve de distintas formas. Mientras a nivel nacional ayer se registró el peor índice de muertos, con 428 en un día, el AMBA puede comenzar a pensar en una desescalada más sostenida de la cuarentena. El registro se explica en parte por la demora en la carga de datos, ya que cientos de esas muertes ocurrieron hace uno o dos meses. A su vez, en distintas ciudades del interior se vive el peor momento de la pandemia, tal es el caso de Córdoba, Rosario y Mendoza.

En la Ciudad de Buenos Aires la ‘meseta alta’ de 1100-1300 casos diarios se morigeró, durante la semana pasada, a 900-1100, siempre de promedio en una serie extendida de jornadas. Sigue en un nivel muy alto, lo que es malo, pero parece haber bajado un escalón, lo que es positivo. Por eso ya no es incierto pensar en la vuelta de las clases presenciales, con restricciones y protocolos, antes de fin de año, o en continuar con las aperturas comerciales y productivas. Para ello se tiene que consolidar la baja, por lo que es probable que no haya muchas novedades hasta la segunda semana de octubre, cuando vence el actual período de cuarentena.

Incluso en el gobierno de la provincia de Buenos Aires, siempre los más reticentes a abrir la cuarentena, está considerando comenzar la desescalada. Allí acuñaron la frase de ‘fase de protocolos intensos’ para denominar lo que es probable que venga. “Si usted me dice que en estos últimos 10 días tuvimos buenos indicadores, sí, es verdad. Ahora tenemos que esperar más tiempo para tomar decisiones de fondo que impliquen mayor o menor circulación de personas. Mientras tanto, tenemos que ser muy quirúrgicos. El gobernador ha manifestado que si esto se consolidara, uno podría pensar en salir del criterio de cuarentena para pasar al de protocolos intensos con una inmovilización de base que no se va a poder lanzar en forma rápida y decir que está todo bien”, explicó ayer el ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán.

A seis meses del inicio de la pandemia y con la vacuna con varios meses, al menos, de distancia, lo que queda para afrontar una etapa con más circulación es el respeto a las medidas de prevención. Así lo sostuvo ayer en el parte diario del Ministerio de Salud la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti: “Ante una enfermedad sin tratamiento y un virus que no tiene vacuna que lo prevenga, la forma que tiene el mundo de minimizar la transmisión son los dos metros de distancia entre las personas, usar tapabocas, lavarse las manos con frecuencia, limpiar las superficies y evitar las reuniones en espacios cerrados y cumplir los protocolos”.

En síntesis, en el AMBA hay un alivio después de meses realmente oscuros. Es importante señalar que todavía hay que esperar aunque por primera vez desde marzo hay algunos signos alentadores. Bien distinta es la situación en el interior, donde se comienza a seguir con preocupación números como el índice de camas de terapia intensiva ocupadas. Es deseable que tanto en la Ciudad como en la provincia, después de tanto tiempo, se cambie la actualidad. La de ‘protocolos intensos’ no parece una fase ideal, pero se muestra un poco más alentadora hasta que llegue la vacuna.

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