Cuando se ataca a los niños no hay inocencia que valga

Por Dr. Daniel Cassola

En Latinoamérica y España el 28 de diciembre es el Día de los Santos Inocentes, una fecha de origen religioso que conmemora una matanza de niños ordenada por el rey Herodes de Israel unos días después del nacimiento de Jesús.

Según relata la Biblia en el evangelio según Mateo, el rey se alertó ante las habladurías que indicaban que el futuro rey de los judíos había nacido por lo que mandó a matar a todos los menores a dos años.

María, junto a su hijo Jesús, ya habían escapado de las espadas de los guardias de Herodes con rumbo a Egipto, salvándose del brutal rey. Como en muchos festejos o conmemoraciones del cristianismo las costumbres se han ido modificando.

Cada festejo tiene distintas particularidades gastronómicas alrededor del mundo. La Navidad (el nacimiento de Jesús) se ha tornado un festival de consumo y regalos. La Pascua (la resurrección) se asocia hoy con los huevos de chocolate, producto que por supuesto no existía hace 2 mil años.

Con el Día de los Inocentes lo que sucedió es que se ha tornado un día en el que se inventan historias con el objetivo de la burla. Que la inocencia te valga, suele ser el remate para advertirle al gastado que cayó en la trampa.

¿Será por el significado de esta fecha que Unicef ha elegido difundir hoy su balance anual? En él se muestra que, más de dos milenios después, los niños continúan siendo víctimas de conflictos políticos y de poder.

En una de sus principales conclusiones el informe sostiene que los niños son víctimas “a una escala espantosa por el desprecio total de las normas internacionales que protegen a los más débiles”.

Los niños son víctimas en los distintos conflictos bélicos que se desarrollan en el mundo, ya sea por parte de grupos armados rebeldes, prácticas ilegales de ciertos ejércitos regulares o grupos terroristas. También son víctimas de las minas que quedan en los suelos de Siria y Ucrania, entre otros lugares.

Solo en Afganistán fueron asesinados 700 niños en los primeros meses del año durante el conflicto que allí se desarrolla desde hace más de una década. En Irak y Siria son comúnmente usados como escudos humanos y por lo tanto son víctimas de francotiradores.

La escena se repite en Birmania, donde se da la persecución de las minorías musulmanas por parte de los budistas, en Ucrania, en África y en cualquier rincón del mundo donde haya un conflicto armado.

Desde los tiempos de Herodes a hoy hay situaciones que no han cambiado. Y todo esto está muy lejos de ser una broma.

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