• Sin categoría
  • 0

Con mejor prevención un tercio de los cánceres podría evitarse


Por Dr. Daniel Cassola

La Organización Mundial de la Salud (OMS) eligió el 4 de febrero como Día Mundial contra el cáncer para que sea una jornada de concientización que favorezca la prevención de la enfermedad.

Los cánceres se originan por un mal funcionamiento de ciertas células del organismo, que comienzan a multiplicarse proliferando, primero de forma local, posteriormente a los tejidos vecinos y después a distancia formando las metástasis. El cáncer puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo.

Según la OMS 8,8 millones de muertes por año se atribuyen al cáncer. Y los que causan un mayor número anual de muertes son los de pulmón, hígado, estómago, colon y mama.

El cáncer no es el resultado de una causa única, generalmente es el producto de diferentes factores externos e internos y la predisposición genética. Los factores externos son los ligados al medio ambiente (irradiaciones, virus, bacterias y productos industriales) o al estilo de vida (tabaco, alcohol y una incorrecta alimentación).

Los factores internos son los asociados a la edad (mayor riesgo después de los 60 años) y a la herencia (mutaciones heredadas de sus parientes presentes en todas las células). Por último, la predisposición genética es responsable del  5 al 10% de todos los cánceres.

En tanto, el sistema inmunitario es la barrera de defensa natural del organismo. Dispone de armas especializadas que son capaces de detectar células anormales y eliminarlas. Solamente si las defensas inmunitarias se encuentran  desbordadas  se puede desarrollar el cáncer.

Según la OMS, al menos un tercio de todos los cánceres, pueden prevenirse. La prevención constituye la mejor estrategia  costo-efectiva a largo plazo para controlar el cáncer. Es decir, entre el 30% y el 50% de los cánceres se pueden prevenir adoptando hábitos saludables.

El tabaco es el factor de riesgo evitable que por sí solo provoca más muertes por cáncer en todo el mundo, causando un 22% aproximadamente de muertes anuales. Los cánceres asociados al tabaquismo son de: pulmón, esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello del útero.

La actividad física regular y el mantenimiento de un peso corporal saludable, junto con una dieta sana, reducirían el riesgo de padecer cáncer. El consumo de alcohol también es un factor de riesgo. Asimismo, las infecciones virales como la hepatitis B y C, se asocian al cáncer de hígado, el virus del papiloma humano al cáncer de cuello de útero, y el Helicobacter pylori puede aumentar el riesgo de cáncer de estómago.

La contaminación ambiental del aire, agua y del suelo, por distintos agentes químicos aumenta el riesgo de cáncer y las radiaciones ionizantes pueden provocar leucemia y varios tumores sólidos. 

Evitar los factores de riesgo más conocidos es un modo de acción fundamental para prevenir ciertos cánceres. La Asociación Argentina de Cirugía recomienda no fumar, tener una alimentación diversa y equilibrada, evitar el sobrepeso, practicar deportes en forma regular y evitar la exposición a los rayos ultravioleta. El diagnóstico temprano del cáncer salva vidas y reduce los costos del tratamiento.

.

También te puede interesar...