Comenzó la segunda ola de medidas sanitarias con la intención de frenar el rebrote

En el interior distintas provincias comenzaron a aplicar restricciones a la circulación ante el temor de llegar al escenario de desborde en los hospitales. En la costa bonaerense por ahora la temporada continúa sin cambios. ¿Se atenúa la suba de casos luego de los festejos de fin de año?

Por Dr. Daniel Cassola

Cada vez queda más claro que en el corto plazo la Argentina deberá enfrentar la posibilidad de una segunda ola de contagios con las herramientas de siempre, ya que el proceso de vacunación llevará su tiempo. Aún no se conoce la fecha en que arribarán al país las 300 mil dosis para la segunda aplicación que necesitan los primeros vacunados. Tampoco se sabe cuándo ni adonde serán los vuelos que deben traer las 4 millones de dosis necesarias para iniciar la segunda ronda, prometidas antes de fin de mes. En este contexto la disyuntiva no es si la segunda ola le gana a la vacunación, sino si se podrá evitar o no esa nueva ronda de contagios que, en muchos países del Hemisferio Norte, fue más voluminosa que la primera.

Ante la suba de los casos ya hay provincias que comenzaron con una nueva batería medidas restrictivas para evitar la circulación y los contactos. En La Pampa el gobernador Sergio Ziliotto prohibió la circulación entre la 1 y las 6:30 de la mañana, mantiene restricciones para los encuentros sociales y solo los locales gastronómicos pueden permanecer abiertos hasta las 00:30. Todos los demás deben cerrar antes de medianoche. “La creciente ocupación de camas hospitalarias ameritan medidas”, aseguró el gobernador.

En una línea similar el gobernador de Chaco Jorge Capitanich dispuso la prohibición del tráfico entre localidades durante los fines de semanas y la implementación de una ‘alerta sanitaria’ de 0 a 6 de la mañana. Sin embargo, los bares y restaurantes pueden funcionar, de jueves a domingo, hasta las dos de la mañana. “Los índices actuales de contagio son críticos”, sostuvieron desde la gobernación. Más drástico aún fue el gobierno de Santa Fe que dispuso que la ciudad de Tostado vuelva a la fase 1, la más estricta de la cuarentena. Allí de 15 mil habitantes ya más de mil dieron positivo desde el inicio de la pandemia. “Esta cuarentena sanitaria que ha dispuesto el Ministerio de Salud es un pedido específico del cuerpo médico que se ha visto desbordado”, explicaron hoy desde el Concejo Deliberante de la ciudad.

En cuanto a la temporada de verano en la costa bonaerense por ahora no habrá cambios. Luego de una reunión realizada hoy entre el gobernador Axel Kicillof y los intendentes de los partidos de la costa se dispuso reforzar los controles y la aplicación de los protocolos vigentes, sin mayores restricciones. Todos están de acuerdo en que no hay chances de levantar la temporada pero desde la gobernación verían con buenos ojos la implementación de un toque de queda nocturno para evitar las reuniones y fiestas llamadas clandestinas. Por ahora solo controlarán con más ahínco el cumplimiento de los cupos en los locales gastronómicos. Todos los municipios de la costa necesitan de la temporada veraniega para vivir durante todo el año.

En el plano nacional el gobierno no anunciará por ahora nuevas medidas. La fase actual de distanciamiento social (Dispo) corre hasta el 31 de enero. Se evalúa, sin embargo, la posibilidad de implementar un toque de queda nocturno como lo hicieron distintos países de Europa como Italia, Francia o España entre otros. Primero, para mayores novedades, hay que esperar hasta el diez a ver cómo se estabilizan los contagios luego de los festejos de fin de año. Con la vacuna no se llega a prevenir la segunda ola, por lo que todo están en manos del comportamiento social y lo que pueda hacer el gobierno.

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