Algunos consejos para prevenir la bronquiolitis

Por Dr. Daniel Cassola

Ante la llegada de los primeros fríos, los especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) recomiendan tener presente algunos consejos para prevenir la bronquiolitis y eventualmente estar alertas a sus principales síntomas.

Lavado de manos, vacunación al día y lactancia materna, aparecen como los principales pilares de protección, mientras que un resfrío persistente, tos, fiebre, dificultad para respirar, silbidos, e incluso apneas, sobre todo en los bebés más pequeños, son los síntomas a los que se debe estar alerta.

“Frente a la aparición de cualquiera de éstos, es recomendable la consulta con el pediatra o concurrir al centro asistencial más cercano lo antes posible, ya  que los servicios de salud están preparados para atender la contingencia estacional”, Gisela Martinchuk Migliazza, médica pediatra neumonóloga, secretaria del Comité de Neumonología de la SAP.

La bronquiolitis es una de las llamadas infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB) más prevalente en otoño e invierno; afecta a los niños pequeños menores de 2 años y genera una inflamación difusa y aguda, expresada clínicamente por obstrucción de la vía aérea de menor diámetro, conocida como ‘vía aérea pequeña’, con episodios de sibilancias (silbidos). El principal agente causante de esta entidad es el Virus Sincicial Respiratorio (VRS), responsable del 60 al 80 % del total de las bronquiolitis.

“Si bien la infección en un adulto cursa sólo como un resfrío común, en los menores de 2 años la afección puede comprometer la salud del niño y hasta ser mortal, sobre todo en aquellos que presentan alguna enfermedad concomitante o en lactantes menores de 6 meses y su mayor impacto sucede entre los meses de abril a septiembre”, sostuvo Silvina Cipriani, medica pediatra neumonóloga, vocal titular del Comité de Neumonología de la SAP.

Como recomendación para disminuir las posibilidades de contagio se destaca el lavado de manos, proteger al niño del contacto con adultos resfriados o con cuadros símil gripales y de las situaciones de hacinamiento, evitar el tabaquismo en el hogar, asegurarse que el niño tenga todas las vacunas al día y mantener la lactancia materna.

Algunos de los factores de riesgo para padecer bronquiolitis grave son: Tener menos de 3 meses, nacer con bajo peso o prematuro, padecer inmunodeficiencias, cardiopatías congénitas o enfermedades pulmonares crónicas, sufrir desnutrición y alteraciones del neurodesarrollo (parálisis cerebral o neuromusculares).

Ante la presencia de síntomas en estos casos, se recomienda estar especialmente atentos y consultar al especialista cuanto antes.

“Como es una enfermedad muy frecuente en otoño-invierno, contagiosa, que afecta a la población de niños más pequeños, que son vulnerables y que puede ser peligrosa e incluso con riesgo de vida, debemos estar alertas en identificar a aquellos bebes con factores de riesgo biológicos de gravedad o con familias vulnerables. El desafío es trabajar en educar, prevenir y tomar todos los recaudos posibles ante este problema estacional de Salud Pública”, concluyó Martinchuk Migliazza.

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