• Sin categoría
  • 0

Al dejar de fumar el cuerpo se recupera notablemente

Por Dr. Daniel Cassola

El fumar es una de las adicciones más extendidas y nocivas de las que puede padecer un ser humano. A los componentes de los cigarrillos de tabaco se le atribuyen decenas de enfermedades. Prácticamente todos los órganos del cuerpo pueden sufrir por el hábito de consumir tabaco.

Por eso es tan importante tomar la decisión de dejar de fumar. Hay muchos métodos y formas de hacerlo, y perdón por la repetición, pero lo importante es, justamente, hacerlo. No fumar más.

El cuerpo lo va a agradecer y poco a poco nos va a gratificar. Tan solo 24 horas después de dejar de fumar se van a reducir los niveles de monóxido de carbono en nuestros pulmones por lo que nuestra sangre estará más oxigenada. También se experimenta una leve mejora en el gusto y el olfato, por lo que lo que comamos nos va a parecer más sabroso.

La barrera a cruzar es la de las tres o cuatro semanas. Los primeros días, sobre todo, se experimentan intensas ganas de fumar. Hay que sortear esas semanas. Cada día las ganas de fumar, si bien van a seguir estando, van a ser levemente menores. Esto se da porque la nicotina va a desaparecer del organismo, lo que lleva entre 3 y 5 días.

Ya a los 3 meses, pasada la parte más dura, la función pulmonar comienza a mejorar y se produce una disminución notable de la tos, la congestión nasal, la fatiga y la sensación de falta de aire. También mejora la piel, con mayor elasticidad e hidratación.

No es raro que las personas que dejan de fumar coman un poco más debido a que sustituyen con la comida para calmar la ansiedad. Hay que tener cuidado y estar atento a las ingestas. Si es necesario se puede consultar un nutricionista para que nos ayude a sobrepasar este momento. La idea es dejar de fumar y no entrar a la obesidad porque solo estaríamos cambiando un problema por otro.

Después de un año los avances son notables. Se redujo ya significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular, algo que continuará disminuyendo con el paso del tiempo. Dependiendo de cada persona, puede llegar a niveles de quienes nunca fumaron.

Luego de una década lejos del cigarrillo el riesgo de cáncer de pulmón y otros ya es entre un 30 y un 50% menor. Esto rige sobre todo para el caso de quienes no tenían un consumo excesivo (20 cigarrillos o más diarios) antes de dejar.

Dejar de fumar es una de las mejores decisiones que podemos tomar. Nuestro cuerpo lo va a agradecer.

.

También te puede interesar...