A los 91 años el doctor Schapira sigue yendo a trabajar al hospital

Por Dr. Daniel Cassola

Cuando surge algún tema de debate sobre la salud y su atención no ha faltado quien ha cuestionado la falta de vocación de los médicos. Sobre todo cuando se habla del hospital público más de una vez hemos escuchado que a los profesionales les falta ese fuego interno que los hace afrontar todas las dificultades que les ofrece la rutina en los efectores públicos.

El ejemplo del doctor Luis Schapira, que a los 91 años y con 27 de jubilado continúa yendo cada mañana a cumplir con sus tareas en el Hospital Fernández contradice a todos aquellos temerarios que muchas veces opinan sobre lo que desconocen. Si hay algo que sostiene la salud pública en la Argentina es la voluntad y la vocación de sus trabajadores.

La historia de Schapira siempre fue de mucho esfuerzo. Nació y vivió sus primeros años en el interior de Entre Ríos, donde su padre era comerciante. Vinieron a la Ciudad de Buenos Aires cuando Luis ingresaba a la secundaria y nunca les sobró nada.

Al terminar el colegio se anotó en Medicina en la UBA y consiguió un empleo en la Empresa Argentina de Prensa y Publicidad, donde hacía ilustraciones destinados a los diarios del interior durante la época de la Segunda Guerra Mundial. Nunca, como estudiante, le alcanzó para comprarse un libro por lo que se la pasaba leyendo en bibliotecas públicas.

En una entrevista publicada por el diario La Nación Schapira cuenta que adquirió su pasión por la medicina cuando ingresó como practicante, en cuarto año de la carrera, al Hospital Alvear. A partir de la experiencia y las lecturas concluye que “lo que hay que tratar es a los enfermos no a las enfermedades”. “Me di cuenta que me tenía que vincular con los enfermos y buscar la forma de ayudarlos”, dice.

En la actualidad concurre de lunes a viernes, aproximadamente de 8 a 12. Visita y atienden en consultorios de distintas especialidades, participa de los ateneos donde se exponen los casos más complicados y continúa dando clases.

¿Su mensaje para los jóvenes médicos? Esto es lo que dice el doctor Schapira: “Que es una profesión hermosa, que el mayor pago que se recibe es la satisfacción de solucionar problemas, que hay que tratar al enfermo y no entusiasmarse con la enfermedad, que no se deja de estudiar nunca, que no dejen de ir al hospital y que sepan que cuando se va al hospital todos los días se tiene que aprender algo”.

A esta altura del partido, con más de 60 años de ejercicio nadie le puede reprochar que no sabe de qué está hablando.

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